|  Sergio Hernández resaltó las virtudes tras ganar Super 8“Para ganar hizo falta un carácter enorme y lo tuvimos”Sergio Hernández, el técnico de Peñarol y la Selección Argentina de básquetbol, destacó las virtudes del flamante campeón del Súper 8.Martes 22 de Diciembre de 2009 | 06:08Parece que fue hace un montón, aunque no transcurrió tanto tiempo. Apenas un par de años y algunos meses. Pero da la sensación de que Sergio Hernández ha estado en Peñarol ?de toda la vida?, o poco menos. Ya desde antes de su llegada, el club de Garay y Santiago del Estero se había ganado un respeto enorme en el ámbito de la Liga Nacional A de Básquetbol, porque en el término de tres campañas -apenas tres- había pasado de casi descendido a finalista. Y ese afán de protagonismo permanente pregonado desde la dirigencia, se profundizó con la llegada del entrenador bahiense afincado en Olavarría. Promediaba el año 2007 cuando fue presentado “en sociedad”, en una mayúscula muestra de adhesión del público peñarolense. Fue la tarde del diagnóstico oficial de “locura” (casi siempre bien entendida) con que el “Oveja” calificó a los hinchas “milrayitas”. Y también fue la tarde en que Hernández presagió que “algún título vamos a ganar” (no hace falta recordar que se logró la Liga de las Américas). Y más adelante confesó su anhelo porque “Peñarol pueda festejar alguna vez un título como local, en su casa”. Bien, un 20 de diciembre de 2009, ese anhelo se hizo realidad, con la conquista del Súper 8 en el propio Polideportivo Panamericano marplatenses. Tras una nueva y épica final contra Atenas de Córdoba, a esta altura, un enemigo permanente para Peñarol y sus ansias de luchar por cosas importantes. “Ganamos la final porque por momentos pudimos y supimos jugar buen básquet, y cuando no lo conseguimos, tuvimos carácter, temperamento, personalidad y oficio. La diferencia fue mínima, apenas detalles. Porque Atenas bien podría estar festejando el título. No me voy a cansar nunca de calificar a Atenas como un equipo enorme. Me ha tocado jugar finales contra ellos desde 1999 y es un parto. Me ha tocado ganar y perder. Pero ellos siempre mantienen esa mística, algo así como un aura, a tratar de imitar por los demás clubes. Cambian los jugadores, los entrenadores, pero la mentalidad ganadora, el coraje y el respeto que imponen son siempre los mismos”. Casi un monólogo de Hernández tras la enésima entrevista. Feliz pero mesurado, sin apenas perder la compostura entre tanta alegría desbordante de su plantel y el público, el entrenador también tuvo palabras de elogio para sus dirigidos. “La categoría de Atenas agiganta aún más el título obtenido por Peñarol. Porque para ganarle a todos esos atributos mencionados del rival, hace falta un carácter enorme. Y el oficio de Leo (Gutiérrez), Tato (Rodríguez) y Martín (Leiva), jugadores ya maduros, con experiencia, fue clave. Ellos pusieron las cosas en su lugar. Hay un dicho que dice que las finales no se juegan, sino que se ganan (o se pierden). Y nosotros un poco lo cumplimos a eso, porque cuando Atenas nos trabó un poco los sistemas con su muy buena defensa, aparecieron los hombres. Como debe ser”.
Fuente: Diario La Capital
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