|  Supo esperar el momentoPeñarol debió apelar a la paciencia para superar a Atenas en el primero de los juegos de la serie final. El resultado final fue 82-69 en un juego que tuvo a seis jugadores del “Milrayitas” arriba de os dos digitos. La serie continúa mañana.Jueves 13 de Mayo de 2010 | 00:20Ciudad Milrayita Facundo
La ciudad volvió a vestirse de fiesta. Arrancó la final de la Liga Nacional y Peñarol fue el mejor animador para el espectáculo. Sin brillar, pero con momentos defensivos de alto vuelo superó a Atenas por 82-69 y volvió a demostrar todo su poderío en el Polideportivo “Islas Malvinas”. Seis jugadores superaron los dos dígitos en el “Milrayitas”. El segundo juego de la serie al mejor de siete se disputará mañana en el mismo escenario.
En el inicio del juego Atenas sorprendió con un arma que su rival venia utilizando en los playoff, el tiro lejano. Cuatro triples seguidos, dos de Locatelli, le dieron la delantera el conjunto visitante.
Peñarol entró decidido a realizar ayudas en todas las líneas y los cordobeses se lo hicieron pagar. A la hora de atacar, los marplatenses no se sintieron cómodos y no pudieron aprovechar la potencia de su juego interior. Leiva quedó muy comprometido por sus dos faltas personales muy tempranas y no logró ingerir en el juego. Sin embrago, ajustó la defensa a los tiradores y dejó a Atenas sin anotar por gran parte del juego. Kanté también se puso con dos faltas personales y el juego perdió fricción. Un triple de Mata mas una aparición de Lamonte arrimó al equipo de la ciudad que se cerró el primer cuarto uno abajo (17-18).
En segundo cuarto se inicio con una acción que iba a marcar la proyección del juego de ahí al final. Con Campazzo en cancha Peñarol estiró su defensa a lo largo del campo y dificultó el traslado del conjunto “Griego” siempre. En el reinicio del parcial, Atenas perdió la pelota a la salida y un triple de Mata en la replica le dieron la delantera al “Milrayitas”. El equipo local metió un parcial de 12-6 y creció a partir de lo producido defensivamente. Los perimetrales controlaron bien el juego exterior del equipo de Sánchez y el tamdem Reinick-Diez ganó la pelea en el juego interior.
Pero el actual campeón se acomodó al desarrollo y emparejó el juego. Osella creció en la pintura y Romero encontrón su lanzamiento exterior. Pero volvió al campo de juego Gutiérrez y con cinco puntos en los dos últimos minutos dejó al “Milrayitas” arriba con veinte minutos por jugar (37-34).
El tercero de los cuartos marcó la distancia entre los equipos. Peñarol logró despegar todo su potencial y jugó como más cómodo se siente. La mejor versión se vio cuando Hernández juntó, sorpresivamente, a Leiva y Reinick en cancha. Con este juego interior los marplatenses cambiaron en las cortinas que propusieron los cordobeses y no cedieron en la parte física. Kanté había sacado diferencias cuando quedaba emparejado con Gutiérrez y, de esta forma, el cambio lo dejaba cara a cara con el “Colo”. Además, Leiva hizo un gran trabajo sobre Lo Grippo y no lo dejó jugar libre en ningún lapso del cuarto.
En ataque, Campazzo se lucio con su velocidad y sus descargas fueron una pesadilla para Atenas. Encima Leiva tomó el protagonismo que se le pedía y marcó claras diferencias. De esta forma, el “Milrayitas” comenzó a manejar distancias mayores a diez puntos e ingresó al segmento final arriba por 13 (62-49).
En el cuarto final el equipo “Griego” nunca pudo achicar la diferencia y sintió el cansancio producido por dos series de alto contenido emocional para llegar a la final. Peñarol, más fresco, supo administrar los tiempos del juego y con buen juego de pases fue inteligente para buscar las mejores variantes. A pesar de que por momentos su ataque no funcionó, la defensa le dio siempre la tranquilidad necesaria para cerrar el primero de los juegos de la serie final.
El juego de anoche fue la primera prueba para meterse de nuevo en la historia del básquet argentino. El resultado lleva a que la ilusión siga creciendo. Pero Atenas nunca se da por vencido y habrá que prepararse para sufrir durante una serie que promete estar a la altura de las circunstancias.
Sintesis Peñarol (82): Sebastián Rodríguez 16, Kyle Lamonte 16, Marcos Mata 13, Leonardo Gutiérrez 13 y Martín Leiva 10 (FI); Facundo Campazzo 14, Alejandro Reinick 2, Alejandro Diez 3 y Sebastián Vega 0. DT: Sergio Hernández Atenas (69): Juan Pablo Figueroa 7, Juan Manuel Locatelli 18, Albert White 9, Diego Lo Grippo 11 y Djibril Kante 4 (FI); Juan Pablo Cantero 5, Cristian Romero 5, Diego Osella 4, Federico Ferrini 4 y Pablo Orlietti 2. DT: Oscar Sánchez Parciales: 17-18, 37-34, 62-49 y 82-69 Arbitros: Pablo Estevez, Daniel Rodrigo y Juan Fernández Estadio: Polideportivo “Islas Malvinas”
Foto: Agustín Zibecchi  |
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